El Veneno:

En las serpientes, el veneno, junto con los colmillos diseñados perfectamente para la inyección del mismo, representa un avance evolutivo importante para cazar e iniciar el proceso digestivo de la presa, el cual además puede ser utilizado como mecanismo de defensa.

El veneno de las serpientes es un líquido viscoso de color amarillento o transparente. Se trata, básicamente, de un tipo de saliva químicamente muy compleja con gran variedad de actividades enzimáticas y farmacológicas, estando considerado como una de las secreciones orales más complejas de los vertebrados. Como secreción, además de inmovilizar a las presas, su actividad inicia el proceso digestivo de los tejidos de la víctima antes de llegar al estomago. Está formado  por un 20 a 30% de partes sólidas biológicamente activas, mayormente proteínas con actividad enzimática. El 70 a 80% del agua sirve como vehículo de las partes sólidas.

Cada veneno es una combinación de toxinas que actúan conjuntamente. Su composición varía entre individuos de la misma especie y, en algunos casos, dentro de la misma camada. El entorno geográfico y la temporada del año crean diferencias regionales en la composición de las fracciones proteicas de los venenos. La variación es mayor entre poblaciones separadas geográficamente. Por ejemplo, La cascabel común (Crotalus durissus cumanensis)de la mayor parte del país es predominantemente neurotóxica, sin embargo, los ejemplares capturados en los alrededores de Los Teques y el piedemonte de la Cordillera de la Costa que va hacia La Guaira, son francamente hemorrágicas, además de neurotóxicas.

Otro ejemplo relacionado con las diferencias en los venenos de esta especie radica en el mayor o menor grado de presencia de la crotamina (otro tipo de neurotoxina). Existen zonas geográficas donde la crotamina manifiesta un clínica exuberante mientras que en otras es escasa, originando pocas manifestaciones.

El tamaño de las glándulas está relacionado directamente al tamaño de la serpiente y de ello se deduce fácilmente, que las serpientes venenosas son mucho más peligrosas al alcanzar su edad adulta más no por esto debemos descuidarnos con estas mismas en estado juvenil ya con son igualmente peligrosas y mortales.

En variados estudios se muestra que han sido aisladas cerca de 30 diferentes enzimas de estos venenos. Las más frecuentes son las enzimas con actividades proteolíticas y fosfolipasas.

Las enzimas proteolíticas / metaloproteinasas pueden destruir de las proteínas titulares, alterar el sistema de coagulación y favorecen la actividad de otras enzimas. Por ejemplo, las colagenasas actúan sobre el colágeno tisular y, junto a la hialuronidasa, disuelven uniones intercelulares, incrementando la difusión del veneno a través de los tejidos. Un ejemplo de estas enzimas son las hemorraginas, que causan daño al endotelio vascular tanto en el  sitio de inyección como en órganos distantes, causando sangrado. Por su parte, las enzimas procoagulantes /anticoagulantes tienen distintos factores que actúan los factores de la coagulación, dando como resultado final incoagulabilidad sanguínea. Entre ellas se encuentran las enzimas con actividad similar a la trombina, las cuales convierten el fibrinógeno a fibrinopéptidos, las enzimas  activadoras del factor X y otras Si unimos estos dos últimos grupos de enzimas (las hemorraginas + procoagulantes/anticoagulantes) obtenemos un serio cuadro clínico de sangrado profuso por destrucción de los vasos sanguíneos sin la capacidad de detener el sangrado y repararse a si mismos.

El resto de las enzimas pueden digerir casi cualquier material tisular, como es de esperarse, de enzimas digestivas: ribonucleasas, nucleotidasas y deoxirribonucleasas.

Las fosfolipasas pueden actuar como neurotoxinas (crotoxina en veneno de cascabel suramericana y neurotoxinas de venenos de coral), las cuales son de gran toxicidad y como miotoxinas las cuales provocan destrucción de las membranas estructurales de los tejidos de la presa, dañando marcadamente la piel y los músculos, así como órganos internos de la presa. Las neurotoxinas (el tóxico del sistema nervioso) interfieren los mecanismos de transmisión nerviosa, a nivel post sináptico (placa neuromotora) y/o a nivel presináptico, causando parálisis muscular lo cual puede llevar a una falla respiratoria severa.

En conjunto, la acción de las toxinas causan alteraciones generalizadas del metabolismo celular, llevando a la muerte de la víctima.

No todas las sustancias presentes en los venenos son enzimas, pues también presentan polipéptidos, glicoproteínas y elementos tóxicos de bajo peso molecular (colubridae). El rol de estas sustancias está siendo actualmente definido.

El veneno de las serpientes no tiene una composición constante a lo largo de su vida; hay múltiples factores que modifican como la edad, longitud, peso y sexo de la serpiente hace que haya variaciones en la cantidad y calidad de su veneno. Mientras más joven es el animal su veneno tiene tendencia a ser más neurotóxico y hemorrágico, para la paralización rápida de la presa (principalmente reptiles) evitando una lucha intensa. En cambio, las serpientes adultas tienen venenos con mayor actividad proteolítica para promover una mayor eficiencia digestiva, dado a que su alimento principal son los roedores.

Otros factores pueden condicionar la calidad del veneno como el estado de salud. Las serpientes enfermas producen menor cantidad de veneno y éste es de mala calidad, incluso, en muchos casos, tienen un mayor contenido de moco. En estado posprandial las serpientes tienen menor cantidad de veneno, pues parte de éste fue usado en la presa. Se ha determinado que el ayuno prolongado (hibernación) afecta la composición del veneno y hace altamente peligrosa la mordedura de un ejemplar en estado de poshibernación.

Hoy en día, debido a los avances en la ciencia, los venenos pueden clasificarse según sus propiedades químicas como enzimas y según sus diferentes actividades biológicas, como toxinas.

Es importante puntualizar que la actividad tóxica de una proteína especifica dentro de un veneno puede ser causada o no por su actividad como enzima. A una actividad enzimática se refiere estrictamente a su actividad química sobre otras moléculas como proteínas (colágeno, fibrina, fibrinógeno, trombina), fosfolípidos, azucares, ácidos nucléicos), independientemente de si esa actividad enzimática es responsable o no del efecto tóxico como componente del veneno.

Una actividad biológica se refiere estrictamente al efecto tóxico (fisiopatológico) del veneno sobre el organismo (procuagulantes / anticoagulantes, necrosantes, desfibrinante, neurotóxico, cardiotóxicos, etc.). Por ejemplo: las fosfolipasas A2 (denominación bioquímica -enzimática de esa proteína) puede ser, según el tipo de serpiente que la produzca, neurotóxica o miotóxica (necrosante). La primera actividad NO depende estrictamente de su propiedad bioquímica de romper fosfolípidos de la membrana celular… pero en la segunda, es su habilidad para romper la membrana de las células lo que la hace necrosante.

La potencia de un veneno se expresa como la dosis letal, que representa la menor cantidad de veneno que deber ser administrada en un organismo para matarlo. Generalmente, en toxicología se usa la dosis letal 50 (LD50), que representa la dosis capaz de matar al 50% de los animales de experimentación en un periodo de tiempo determinado. A menor LD50, mayor potencia.

Nombre Promedio de veneno en las glándulas veneníferas LD50 para hombre de 60 Kg de peso (calculado en ratones por vía intrapeitoneal)

Cuaima piña (Lachesis)

Mapanares (Bothrops)

Cascabeles (Crotalus)

Corales (Micrurus)

450 mg

130 mg

105 mg

5mg

150 mg

70 mg

18 mg

3mg

Como puede apreciarse, las serpientes tienen la capacidad de producir envenenamientos letales. hay una relación directa entre el tamaño de la serpiente y la cantidad de veneno que produce (a mayor tamaño más veneno), siendo las cascabeles la de mayor peligro potencial por la gran producción y alta letalidad de veneno.

Sin embargo, se sabe que cuando una serpiente ataca no necesariamente libera todo el veneno de sus glándulas, pudiendo incluso ser capaz de no descargar veneno. Tienen gran control sobre la liberación del veneno cuando el ataque es defensivo, lo cual no descarta la posibilidad de una descarga total de sus glándulas veneníferas cuando están muy irritadas.

Los venenos de las serpientes, han sido muy estudiados desde el punto de vista químico y se ha encontrado que muchas de las sustancias que lo conforman, y que presentan una marcada actividad tóxica, pueden ser utilizadas, una vez separadas totalmente del veneno, como productos terapéuticos para el tratamiento de ciertas enfermedades.

Esto demuestra la importancia que tienen las serpientes venenosas ya que sin sus venenos sería más difícil obtener estos productos para la utilización médica. Además de que también forman parte de los controles naturales de roedores (ratas y ratones) que constituyen una verdadera plaga y peligro para la salud de los habitantes de las zonas rurales.

El veneno es totalmente inocuo (inofensivo) al tacto, siempre y cuando la piel esté totalmente sana. (Lee Ch., 1991).

La Distribución de los venenos varía según la familia que se trate: Si se estudian los venenos de las serpientes de la familia Viperidae – Crotalinae, se encuentra que tiene preferencia por acumularse en pulmones, corazón, timo, riñones, hígado y tiroides. Por otro lado, los venenos de la Familia Elapidae tienden a acumularse en corteza renal, hígado, bazo y pulmones (Lee, Ch., 1991).

Farmacologia del Envenenamiento:

La Necrosis:
La palabra necrosis significa “muerte celular ocurrida rápidamente producida por toxinas o por irrigación sanguínea insuficiente (isquemia). En el caso de los venenos de las serpientes, la necrosis ocurre por ambas razones. Existen enzimas que se encargan de destruir a las células, llamadas enzimas necrosantes las cuales poseen actividad química del tipo proteolítico (“que rompen proteínas”). Se encuentran muy difundidas en las mapanares y en menos proporción en las cascabeles. Son la principal causa de los severos cuadros locales que se presentan los accidentes botrópicos. La necrosis se manifiesta a nivel de piel, músculos, cartílagos, vías
sanguíneas y órganos como pulmones, hígado y riñones. Un cuadro necrótico severo y crónico
puede dejar secuelas irreparables en un mordido pudiendo ocurrir desde inutilización o pérdida
del miembro afectado hasta la muerte. La segunda causa de necrosis es una insuficiente
irrigación sanguínea debido a la alteración de la integridad de las vías sanguíneas, lo cual
disminuye el volumen de sangre que llega a la zona afectada.

La Hemorragia:
Se define como hemorragia al sangrado continuo causado por alteración (ruptura) de las vías
sanguíneas. Ya se mencionó que las enzimas necrosantes destruyen a los tejidos y que uno de los afectados son los que conforman a las vías sanguíneas. Otra causa de favorece el sangrado será mencionada cuando se traten las alteraciones en la coagulación sanguínea. Puede afectar a pulmones, mesenterio e intestinos y traer como consecuencia disminución de la presión arterial
(hipotensión) y necrosis.

La Hemólisis:
Uno de los signos que se mencionan en algunos textos sobre mordeduras de serpientes es la
hemólisis. Esta trata de la ruptura de la pared de los glóbulos rojos a causa de la acción de ciertas
enzimas que se encuentran en los venenos de las serpientes. La ruptura de los glóbulos rojos trae
como consecuencia una severa disminución del transporte de oxígeno hacia las células y por otra
parte, obstrucción de los riñones. Es importante dejar claro que se ha demostrado que los
venenos de las serpientes NO inducen hemólisis directa. Es decir, que estos NO rompen a los
glóbulos rojos bajo condiciones normales de salud. Estudios han demostrado que esto solo ha
sido observado en pacientes que sufren de hipoalbuminemia, una enfermedad que se manifiesta
en personas con mala nutrición (Tu, A, 1977). Además, en ensayos con animales de
experimentación tratados con veneno de cascabel se observó que los niveles de glóbulos rojos
obtenidos de animales sanos eran similares a los niveles encontrados en animales inyectados con
el veneno (López, J.J.C.,1999b)

La Neurotoxicidad:
El término se refiere a enzimas del veneno que afectan la transmisión del impulso nervioso a
nivel periférico, es decir, sobre las terminaciones nerviosas que llegan a los músculos. De esta forma ocurren parálisis en ciertos músculos tales como el diafragma y los intercostales; músculos de cuello, lengua, ojos y hasta pueden producirse alteraciones por aumento de secreciones salivales, lacrimales y bronquiales. La gravedad del cuadro es consecuencia de la asociación de efectos y muerte sobreviene por parálisis respiratoria.

El Edema:
Se define como edema a la hinchazón que se observa como consecuencia de la acumulación
de líquido en el espacio fuera de los tejidos. Se debe a un aumento de la permeabilidad capilar y
viene acompañado por dolor local y disminución de la presión arterial. El aumento de la permeabilidad capilar es producto de la actividad de las enzimas del veneno, las cuales disminuyen la capacidad de los capilares de retener el líquido. La disminución de la presión arterial es, también, consecuencia de la pérdida del volumen sanguíneo circulante debida al
edema y por aumento del grosor de los vasos sanguíneos.

Alteraciones sobre la Coagulación:
Este es uno de los efectos, observado a nivel sistémico, que causa mayores complicaciones
para la recuperación del paciente. El cuadro final que se desarrolla es lo que se conoce como una
Coagulación Intravascular Diseminada (C.I.D.). Al producirse ruptura de alguno de los vasos sanguíneos, inmediatamente, se desencadena una serie de reacciones químicas dentro de la sangre, que llevan a la formación del coágulo que taponará la ruptura evitando el derramamiento de sangre. Dentro de las enzimas que se encuentran en los venenos de las serpientes existen algunas, que al encontrarse en el torrente sanguíneo, desencadenan la reacción química que induce la formación de coágulos de forma incontrolada. Existe un segundo grupo de enzimas que en vez de activar la reacción química que induce a la formación de coágulos realiza una tarea inversa, evita que estos se formen, favoreciendo el sangrado. Ambos tipos de enzimas actúan de forma simultánea. El cuadro final desencadenado se resume en el consumo total de los factores de coagulación y la formación descontrolada de trombos, llevando a la falta de coagulación y una hemorragia profusa e indetenible.

Para finalizar es muy importante recalcar que la manera más segura de salvar la vida a
cualquier individuo que haya sido mordido por una serpiente venenosa (animal o humano) es con
la rápida administración de la antivenina y con un tratamiento de sostén adecuado y bajo
estricta vigilancia médica.

Referencia:

Lancini, A. R. 1979. Serpientes de Venezuela. Armitano Editores. 262 pp.

López-Johnston, J. C. 2000. Consideraciones sobre los venenos de las serpientes, Ms. 78-92.

Rengifo, C y Rodríguez-Acosta, A. 2004. Serpientes, Veneno y Tratamiento Médico en Venezuela. Universidad Central de Venezuela. 80pp.

Rodríguez-Acosta Alexis , Alejandro Mondolfi, Rafael Orihuela, María Aguilar. 1995. ¿Qué hacer frente a un accidente ofídico?. Universidad Central de Venezuela. 46pp.