Familia Viperidae

Serpientes muy venenosas, que se caracterizan por tener huesos faciales movibles; ectopterigoide (transpalatino) extendido a la mandíbula; supratemporal presente. Maxilar muy corto, perpendicularmente eréctil al ectopterigoide y soportando un par de colmillos curvados, huecos e inoculadores de veneno, pero sin surco externo. Hipapófisis desarrollados a lo largo de la columna vertebral.

Esta Familia incluye serpientes en su mayoría ovovivíparas y de hábitos diversos. Hay más de 80 especies, distribuidas por América, Europa, Asia y África.

Las serpientes viperidaes del continente americano están agrupadas en una subfamilia: CROTALINAE, y se caracterizan por tener los huesos maxilares excarvados y revestidos exteriormente por las fosetas loreales termorreceptoras. En Venezuela, pertenecen a esta familia las serpientes llamadas "mapanares", "cuatro narices", "cascabeles" y "cuaimas", con un total de 20 especies y subespecies, ubicadas en los géneros: Bothriechis, Bothriopsis, Bothrops, Crotalus, Lachesis y Porthidium.

La evolución de las serpientes de la familia Viperidae en el continente americano, parte de los grupos Trimesurus-Bothrops y Agkistrodón del viejo continente. En el Paleoceno estas especies llegan al nuevo mundo a través del estrecho de Bering, donde Bothrops sigue la línea familiar y Agkistrodon da origen a dos nuevas ramas familiares, Lachesis y Crotalus. En Venezuela representan a las serpientes venenosas más importantes del país.


Tienen características comunes por las cuales se les puede reconocer como familia, como, ojos con pupilas verticales por ser de hábitos nocturnos. Cabeza bien destacada del cuerpo con forma triangular o acorazonada por poseer unas glándulas venenosas bien desarrolladas en la parte lateral de la cabeza.

Entre el ojo y la fosa nasal presenta las fosetas termorreceptoras o loreal, compuesta por un orificio cerrado internamente por una membrana ricamente inervada, muy sensible a las radiaciones infrarojas emitidas por el calor de los cuerpos de los animales. Este medio de detección de calor es tan sensible que puede discriminar una variación de temperatura de apenas 0,6ºC con relación al ambiente circundante, lo cual le permite ubicar y cazar a la presa con gran precisión en la oscuridad.

Su dentadura es solenoglifa, presentando en el maxilar dos colmillos largos atravesados por un canal el cual inyectan veneno. Cuando se disponen a atacar se enrrollan en forma de espiral con la cabeza alzada en actitud defensiva típica. Cuerpo robusto que tiende a ser grueso con diámetro de hasta 10cm, Lo cual hace de estas serpientes animales pesados de desplazamiento lento, alrededor de 2 a 3 km/h de velocidad (el paso rápido de un hombre es de 5 a 6 km/h).

Referencias:

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